Vuelta a los pueblitos 2016

Slider de Imágenes Z Blogger Hecho con JavaScript Aquí puedes poner el texto que quieras http://zblogger.blogspot.com

Febrero 05: Quishuarani - La Joya

Una ruta expectacular, y no por la dificultad del terreno, sino, por el estado del tiempo.
Había amanecido un día muy soleado, estábamos reunidos en nuestro lugar de siempre, apreciando la belleza del Chachani y el Misti coronados de nieve y bajo un cielo celeste aún porque eran las 6.30 de la mañana,
Todo parecía mostar que iba a ser un día lleno de sol y calor, contrario al estado del tiempo de los últimos días; sin embargo, cuando ya estábamos en camino, vimos que del valle subía una especie de humo que ocultaba los cerros. Renegando porque teníamos que pasar por en medio de esa humareda, seguimos adelante. De pronto, nos dimos con la sorpresa que ese aparente humo era una niebla que se iba haciendo cada vez más espesa.
La humedad se condensaba en la vicera de nuestros cascos y luego caía en gotas, nuestros lenten se empañaban y nuestra ropa se humedecía con la ligera llovizna. Parecía que respirábamos agua.
Era una experiencia nueva, ya que antes habíamos pedaleado en medio de lluvia intensa, frío, agua, lodo, etc, pero con la neblina era nuevo. Nuestros puntos de ubicación no se divisaban y por momentos nos perdíamos del camino, inclusive algunos compañeros también equivocaron el camino y gracias a los celulares pudimos ubicarlos para que retomaran el camino.
Más adelante, al entrar en una cerrada curva y talv ez producto de la neblina que no permitía ver con total claridad, tuvimos un accidente, que gracias a Dios, no fue de mayor gravedad que unas "peladas" en la pierna de Manuel. Lo "bueno" es que cayeron en tierra suelta y no sobre piedras.
Una linda aventura que culminó cuando llegamos a las instalaciones del Sambambais, un centro de esparcimiento en La Joya, lugar donde descansamos y algunos se bañaron en la piscina del lugar.
A continuación, fotos proporcionadas por nuestro compañero Manuel Pariguana.













WALTER PONCE DEL CASTILLO
Hola amigos ciclistas
Es grato siempre compartir experiencias de nuestro apasionado deporte de la birrueda, este fin de semana salimos muy temprano un aproximado de 17 ciclistas a una de las rutas que tiene un encanto especial...se trata de la travesía de "Quishuarani". Esta ruta tiene de todo un poco, y con el tiempo de lluvia se hace mucho más interesante. Este domingo 5 de febrero nos tocó un día espectacular, ya que el día anterior cayó una copiosa lluvía en la ciudad de Arequipa...ya se imaginan cómo fue el amanecer con nuestros volcanes cubiertos de nieve.
La partida causó mucha expectativa entre los participantes que se sumaron varios en la ruta... llegando a superar la veintena de ciclistas. La partida efectiva se realiza desde la vía de evitamiento, de donde no dejamos de pedalear hasta llegar a encontrarnos con la famosa "Camanchaca" una densa niebla que no deja visualizar muy bien la ruta... a tal extremo que el último grupo donde estaba con Jorge y Elber nos confundimos de ruta por unos instantes, en buena hora que teníamos los celulares.
Después de esta "pajareada", nos reagrupamos en la nueva vía a la Joya, donde la mayoría estaba mojado, y pelándose de frio...como se dice a mal tiempo buena cara, seguimos con el pedaleo hasta las últimas consecuencias. Pasamos por unos encalaminados... ya se imaginan cuando llegamos al punto donde se desciende al valle de "Quishuarani", muchos cayeron...no? tocayito.
Salir del valle es mucho más sencillo, ya que acompaña el hermoso paisaje de la zona, haciendo el ascenso más interesante. Bueno, para que tanto palabreo, mejor los invito a ver el video de este periplo.
Saludos.
WAPOCA

CICLO AVENTURAS, presenta la travesía realizada por los integrantes del "TEAM INTER" el domingo 5 de febrero uniendo la ciudad de Arequipa y la Joya, en el trayecto se pasa por un valle "Quishuarani" de allí viene a nombre a esta pintoresca ruta.

WALTER AMESQUITA
Hola Bickers:
La ruta a La Joya, vía Quishuarani, fue completamente brumosa, húmeda y frígida.
Salimos un número mayoritario de cleteros, con el consabido retraso y tolerancia incluida. El clima estaba bueno y hasta con sol antes de empezar las Pampas de la Estrella. A partir de aquí el cielo se cerró y se presentó ante nosotros una bruma cerrada y con garúa menuda pero mojadora que no nos permitía ver más allá de 3 metros. El sol apenas si dejaba pasar sus tímidos rayos por algunos resquicios de la neblina. Así avanzamos y avanzamos hasta que arribamos a lo que antes fue el cruce de la ruta del avión con el camino a la Joya, que ahora ya es una tremenda pista, rodeada de invasiones. Francamente la bruma era espesa.
Cuando recontamos, nos faltaban tres patas, que se habían desviado y no llegaban. Los esperamos un buen rato. Aquí es cuando Lucho me incita a avanzar mientras los demás esperan a los "perdidos" y casi logra convencerme. En buena hora que no le hice caso por que me hubiera perdido tal como él lo hizo. Lucho arrancó solo y no lo vimos sino en La Joya.
Los perdidos nos encontraron y, ahora sí, nuevamente hacia la meta. Tuvimos hasta dos dudas para seguir el camino porque no nos orientábamos y finalmente llegamos al desvío que nos lleva a la quebrada donde se encuentra la gruta. Un pequeño descanso, pero más que todo por esperar a los que estaban detrás. Iniciamos la ruta y la neblina, persistente, no nos dejaba. Aunque no se divisaba bien el lugar, se suponía que estábamos ya cerca a la quebrada del valle de Quishuarani.
Comentario aparte, yo recién este domingo me reintegré al grupo debido a que estuve de para un mes por un accidente que me ocasionó un esguince en el tobillo derecho, y pedaleba con mucho cuidado y con temor, para decirlo con todas sus letras, ante un golpe fuerte que me fuera a tocar el tobillo. Entonces no las tenía todas conmigo.
Ahora sigo: Manuel Parihuana entra a buena velocidad a una "y" que hace la carretera y al no poder tomar la vía correcta, trata de frenar, pero tal era la velocidad que traía que perdió el control de la bici y, ¡pun! sale volando al piso que estaba, felizmente,mojado. Yo, que le seguía, sólo tuve tiempo de frenar un poco y "literalmente" volé sobre él y su bicicleta para caer de "panza" y aterrizar con las manos. Las caídas no trajeron más problemas que un susto y un pequeño rasmillón en la rodilla de Manuel. Mi tobillo, milagrosamente, quedó intacto. Una limpieza a la bici y a seguir. Así es como llegamos al puente y a tomarnos algunas vistas para el recuerdo.
Reemprendimos la marcha, aunque ya, sin neblina. Ascendemos poco a poco en la ruta,pasamos por los arenales, luego seguimos subiendo por la carretera pedregosa hasta llegar a la cima de donde empieza la bajada hasta la Joya. Poco a poco fueron llegan do los patas y nos reagrupamos en la plaza de la Joya, Esta vez, la ruta la hicimos en más o menos 3.5 horas, porque casi no paramos, no había sol y mucho menos cansancio ni sed. En este momento de la ruta,algunos compañeros decidieron retirarse hacia Arequipa. ¡Buen viaje!
El segundo tramo de la ruta era el Sambambais y hacia allí nos dirigimos. Casi todos conocen el lugar: es un sitio de reposo, de relax para las familias que quieren alejarse del mundanal ruido de la ciudad. Nos instalamos y también a relajarnos y a reponernos del cansancio. La consigna era: a chela por cabeza. Lamentablemente, no fueron negras porque no habían. Sólo personales. Mientras saboreábamos las rubias, "polquitos" osó mostrar su musculatura ante la concurrencia y además, a deleitarnos con sus poses de divo y finalmente con sus saltos ornamentales pero sin trampolín. Nos tenía a su disposición para dejar a la posteridad sus poses, a Jaime y a mí, quienes solícitos le tomábamos más fotos que a concursante en Miss Perú. Pero fue un gusto sacarle las fotos a su orden: de costadito, de frente, caminando, mirando a la mariposita; tirándose a la piscina, saliendo, secándose. Es decir todo un show. Pero hizo el remate a su presentación con sus saltos ornamentales y especialmente con sus estilos de nado: el que más gustó a la concurrencia fue el estilo mariposa, que le salió de maravillas.
Mientras tanto ya se pidieron los platos de las culinaria lugareña y a comer se dijo. Será que el lugar es exclusivo, pero también es caro, carísimo. Al que le gusta celeste,que le cueste.
Más chelas y a pagar la cuenta.
Habían dos economistas: uno cuajado, experimentado y trejo y el otro, de baja perfomance con ciertos atisbos y sin embargo no se podía sacar la cuenta. Aplicaban las más avezadas fórmulas, las operaciones más precisas, las ecuaciones e inecuaciones que lindaban con la matemática cuántica (si es que esta existe) y así, pero el hecho fue que,se canceló.
Con este zafarrancho mental, nos despedimos del lugar y enrumbamos hacia el pueblo pasando por supuesto, tanto de ida como de venida, por la Base, por el campo de entrenamiento y viendo a lo lejos, en la pista de aterrizaje a los helicópteros de combate, que como juguetes bien ordenados, estaban bajo el ardiente sol de la mañana.
Agarramos el ómnibus rápidamente, acomodamos la biclas en la parrilla, una última mirada al pueblo y hacia Arequipa, a la que llegamos felizmente bien.

Para comunicarte con nosotros escribe a: teaminter1984@gmail.com

0 comentarios:

Publicar un comentario