Vuelta a los pueblitos 2016

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El Ciclista de Montaña es un guerrero, es un conquistador...

POR QUE SOY CICLISTA?
En primer lugar, no pretendo despertar lástima ni llamar la atención haciendo creer que soy alguien especial, hablando ciclísticamente.
El mes de julio de 1997 fue la última vez que tomé unas vacaciones. Trabajaba en una compañía de seguros y en enero de 1998 renuncié a esa compañía para irme a la competencia; laboralmente fue una mala decisión, a partir de allí pasé por distintas empresas y por diversos motivos no pude salir de vacaciones; excepto una semana en noviembre del 2010, que fue cuando fui hasta Arica en bicicleta. Es decir, en 15 años sólo he tenido una semana de vacaciones.
En el 2007 empecé a montar bici de pura casualidad, a mi hijo le regalaron una bicicleta que la hice mía y no paré.
Soy ciclista porque me siento feliz siéndolo. Cada domingo tengo la misma ilusión, las mismas ganas, el mismo entusiamo, la misma inquietud. El ciclismo me genera alegría, el ciclismo me despierta el deseo de superar mis limitaciones y temores.
Si no fuera por mi bicicleta, no sé qué sería de mí, ella me libera del estrés, me permite recuperar ánimo y fuerzas para continuar cada semana trabajando.

El ciclismo es mi válvula, es mi relajo, es mi pasión.

Elegí el Ciclismo de Montaña porque esa modalidad me permite ir por lugares donde antes no ha pisado otra rueda, me permite ir a lugares que no son de fácil acceso, explorar lugares desconocidos, conocer personas, hacer amigos, sortear obstáculos, vencer cumbres, disfrutar descensos y tener un cuerpo sano; me gusta tomarme una cerveza, pero me cuido de los excesos para no “matar” mi físico.

Si salir a pedalear fuese una preocupación o una molestia, hoy no estaría compartiendo esto con ustedes

El ciclismo es un deporte que te marca un estilo de vida. Es un deporte donde SOLO el propio esfuerzo de tu cuerpo te hace ser capaz de recorrer kilómetro tras kilómetro para llegar al lugar que te has propuesto.

Es un deporte que te llena de anécdotas nuevas, donde cada domingo es una aventura nueva, donde no llegas lejos si no te esfuerzas, porque hay que meterle muchas ganas, donde si eres hombre hay que tener los testículos bien puestos y si eres mujer, los ovarios bien puestos, pues ciclista no es cualquiera. Cualquiera se rinde cuando ve una pendiente dura de conquistar y los he conocido..., no han vuelto a salir más…..
No cualquiera se levanta a las 4.50 am, aún oscuro, para subirte a tu bicicleta y encontrarte con tus amigos con quienes compartirás una aventura que te llevará más allá de donde vas normalmente… Lo más temprano que he salido es a las 2.30 de la mañana para subir hasta 4,950 m.s.n.m. y recorrer una ruta que antes nadie ha hecho….

El ciclismo es un deporte tan duro, que las caídas son parte de nuestra rutina, donde las clavículas fracturadas, heridas cosidas, rozaduras y rodillas "peladas" son parte de nuestra vida; y no es porque seamos masoquistas que nos guste el dolor, no, nadie quiere heridas en su cuerpo porque te privan de una salida; es el amor por el deporte, por la bici, por el sacrificio y el sufrimiento el que te hace levantarte una y otra vez, no importa cuántas veces te caigas. Un deporte que cuando ves una dura pendiente, las vas haciendo mientras dice: “lo voy a lograr…. Vamos… vamos… lo voy a lograr” y cuando lo logras… nadie te dará una medalla, pero tú te sientes en la gloria. La hice carajo!!

El que no lo ha hecho, no sabe lo que es, cómo se vive, cómo se disfruta…

POR QUÉ RUTAS LARGAS?
Personalmente, porque no quiero aprender a darme por vencido. Cuando empecé a montar bici, lo primero que quise fue ir a Mollendo, 120 Km. de distancia y yo tenía dos meses de experiencia; me dijeron y advirtieron que no lo haga porque no iba a poder, Jaime, no vas a poder…!!. Eso me estimuló más y me lancé. Llegué a Mollendo con un fuerte dolor en las rodillas, no podía caminar, no podía bajar gradas, pero lo hice. Cerca de Mollendo me dolía todo y tenía la opción de caminar, tomar un auto o terminar, decidí terminar y nunca me arrepentí. Ahora retrocedo mentalmente en el tiempo y me digo, hubiese esperado un poco más para estar mejor preparado físicamente y no ganarme esos dolores tontamente, pero esa aventura me marcó y me enseñó a no rendirme, a trazarme metas, mentalizarme y alcanzarlas, no importando que tan lejos esté.

Por qué me gustan las rutas largas?
• Porque quiero demostrar que se puede, que es posible ir en Bicicleta hasta donde tú quieras ir. Que lo único difícil de vencer es tu mente.
• Porque cuando ves el camino interminable, aparentemente sin final y tus ojos te dicen: hasta allá voy a ir? Tú te sobrepones y le ordenas a tus músculos que sigan
• Porque tienes la oportunidad de conocer personas, lugares, paisajes
• Porque te desconectas de todo, como si estuvieras en otro mundo fuera de la realidad


George Mallory fue el primer hombre en escalar el Everest y cuando le preguntaron ¿Por qué escalar el Everest? Respondió: Porque está ahí.

En noviembre del 2010 me fui desde Arequipa-Perú, hasta Arica-Chile en Bicicleta de Montaña, con llantas de montaña, por qué? Porque el camino está ahí.

FILOSOFÍA DE "LANCE ARMSTRONG"
Es fácil darse por vencido cuando las piernas queman. Una mente fuerte te llevará a continuar superando la fatiga que inevitablemente llegará. Como Vince Lombard dijo: “una vez que aprendes a darte por vencido, esto se vuelve un hábito".

El ciclista Lance Armstrong expresó bien esta idea de la siguiente manera:
“El dolor es temporal. Puede durar un minuto ó una hora, o un día o un año, pero en algún momento pasará y algo más ocupará su lugar. Si me rindo, ese acto durará para siempre. Darse por vencido permanecerá conmigo. Por eso, cuando tenga ganas de renunciar me preguntaré con qué prefiero vivir”.

Obviamente, necesitas una mente fuerte para vivir con tal convicción, pero también necesitas un cuerpo fuerte. Renunciar es una salida muy fácil ante cualquier reto. Todo el mundo tiene un punto de quiebre. Si cada vez te pones la valla más alta, puedes evitar alcanzar ese punto durante una competencia. Entrena a tu cuerpo para ir más allá, y tu mente estará preparada para acompañarlo en el viaje
No sólo hagas tus rutinas en el gimnasio. Aumenta la intensidad y gana confianza en tu entrenamiento. No ingreses a la competencia deseando haber tenido una semana más para entrenar. Planifica anticipadamente, trabaja y ¡desarrolla un cuerpo y una mente fuertes!
Cuando trabajas un reto grande, es difícil ignorar la mente. No permitas que ella te convenza de parar. Mantente enfocado en la tarea que tienes entre manos. También puede ser útil recordar frases de un gran atleta como Lance Armstrong, puede darte la energía extra que necesitas.

Lo repito: “Una vez que aprendes a darte por vencido, esto se vuelve un hábito”. Y lo disimulas diciendo VOY A MI RITMO y no te esfuerzas más….

Ahora, con qué prefieres vivir tú? Regresándote porque te diste por vencido o prefieres ser el trasero del grupo porque llegaste último? Yo prefiero ser el trasero y llegar, que rendirme y abandonar. Tampoco quiere decir que me gusta ser el último, no, por el contrario, trato de esforzarme y que otro sea el trasero del grupo.

Yo no soy de acero, no soy ciclista de un nivel A1+1, no, sólo soy un ciclista que se plantea retos y me esfuerzo por conquistarlos.
No soy más que nadie, no soy mejor que nadie, sólo voy mejorando porque mi voluntad se hace más fuerte.

Cuando termine una ruta larga o súper larga, no recibiré ninguna medalla, ningún reconocimiento, tan sólo el abrazo de un compañero que compartió conmigo la misma aventura, el hambre, la sed, el temor de perderme y la satisfacción de haber hecho algo que algunos de ustedes no quieren hacer para no cansarse.
Tampoco conquistaré el mundo, pero me conquistaré a mí mismo, superaré mis limitaciones y terminaré una ruta que no todos la hacen o no la quieren hacer.

Es el espíritu de aventura que mueve e impulsa al ciclista de montaña. Si hay un camino iremos por allí, si no hay camino, pues lo haremos y dejaremos huellas. Como dice mi amigo Lucho Delgado: "El ciclista de montaña es un guerrero, es un conquistador"


Jaime Virrueta
Coordinador

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