Vuelta a los pueblitos 2016

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Julio 01: Los Bordos - Los Tunales - El Huayco

FELIX AROTAYPE

Saludos MTBikers:
La ruta del Domingo ha estado muy buena para la moyoría de los que terminamos. De los cercanos a los 30 bikers que nos dimos la cita en nuestro punto de reunion partimos raudos. Llegando al desvío hacia los bordos de Sachaca, nuestro amigo "Coco" pincha su neumático, se repara rapidamente y seguimos por un sendero que va bordeando la acequia de agua.

El peligro es latente a cada pedaleada, una maniobra indebida uno puede caerse y terminar en fondo de la acequia. Una cantidad llegamos a las inmediaciones de un restaurante en la av. Fernandini -creo- principal entrada al Distrito de Sachaca. Al ver que no aparecían el resto, preferí regresar porque me faltaba algo de mi pertenencia que siempre llevo como amuleto en los cuernos de mi cleta: era una bolsita portagafas. Unos metros adelante donde primero había pinchado nuestro amigo Jorge la cámara de su cleta, volvió a pinchar otra vez. Cuando llego ya habian superado el problema, yo en cambio tenia que llegar donde supuestamente se habia caído mi pertenecia, pero no la encontré.

De regreso metí pedal a fondo como poseído, en uno de esas curvitas habian piedras... pude superar... uno... dos... pero la tercera me hizo caer, me lavanto rápidamente y raudo otra vez sin percatarme que tenía un golpe en el tobillo derecho, pero con la adrenalina al tope uno no siente, pero mas tarde lo tuve que sentir. Al grupò que habia llegado primero, cansados de esperar hasta les habrá "crecido raices"... jajajaja. Una vez todos completos, reanudamos el periplo por los bordos rumbo a los Tunales levantando una pequeña nube de polvo en las partes secas del bordo que serpenteaba a través de la poca campiña que todavía queda y que se resiste a ser devorado por el cemento, fierro y ladrillo.

En uno de esos senderos que estaba cubierto de grass, por lo que uno no podía distinguir un hueco, una falla en el terreno pues, fácilmente podía uno hacer su bautismo inopinado en el agua; tal como -casi- sucede con nuestro buen Mauricio. Resulta que el buen "niño" estaba adelante de Hans dándole duro a los pedales, mientras yo iba a la retaguardia de él - de Hans- entonces nuestro amigo Hans le habla a Mauricio y al parecer esto le debe haber desconcentrado ... cuando lo ví en el suelo a Mauricio tratando de levantarse y aferrándose a su cleta para no caerse a la acequia... algo de susto debe haberse llevado nuestro buen Mauri.

Llegamos a un desvío donde nos reagrupamos, cuando aparece nuestro amigo Alonso "el pechugas" saludos, apretones de manos, bromitas ...y Jaime anuncia que tiene algo en su poder: era mi bolsita portalentes. Que bueno Jaimito, gracias. Creo que es la escencia del grupo, que si pierdes algo en el camino alguien del grupo lo encontrará y te devolverá. Yo que regresé por ella, no lo encontré; pero algo me faltó: preguntar.

Partimos del lugar por una pista que va bordeando por los cerritos entre Sachaca y Tiabaya, como perseguidos por alguna ánima siempre Pedrito y compañía adelante, hasta llegar hasta el poblado los Tunales. De allí algunos optaron regresarse, entre ellos habían dos down hillers; creo que eran choches de nuestro amigo Mario, luciendo sus característicos cascos, y uno se pregunta si esos cascos no te sofocan, porque te cubren una buena parte le cabeza y el rostro en el sofocante calor que hacia. Pero bien por ellos por acompañarnos y háganlo mas seguido. Un descanso en la pequeña plaza, una especie de un patio que al fondo una pequeña iglesia con la puerta abierta donde los feligreses entraban, salían y al costado mas abajo el rio Chili, totalmente contaminado, arrastrando una fétida "sopa" de excremento rodeado de terrenos agrícolas que se riegan con las mismas aguas.

Partimos del lugar rumbo a Huayco, pero teniamos que pedalear duro antes de disfrutar la bajada de tres km. y tantos con curvas exquisitas para el que sabe dominar la potencia y el timón de una cleta. Pedrito "el pepa" como todo un osado aventurero decide tomar un atajo, corte que termina en el puente algunos lo ganamos, pero nuestro querido "pepa" se dió ese placer que solo un ciclista lo sabe hacer. Llegamos a la fábrica abandonada de Huayco, jadeantes, sedientos, pero con el dulce sabor, el gusto y el placer de haber hecho esta ruta aunque tuvimos que tragarnos un vaho desagradable proveniente del rio que arrastra aguas casi inertes, carentes de oxigeno valle abajo. Ahora es tiempo de regresar y para ello a pedalear se dijo.

Saludos
Félix "El Cóndor"

Fotos proporcionadas por David Mendoza















WALTER AMESQUITA
Como están compañeros: aquí van las reminiscencias de la salida dominical pasada. Ya sería ocioso comentar sobre la puntualidad en las salidas. Todavía hay caballeros reacios a la hora acordada para salir. Esta vez, la concurrencia fue muy nutrida y nos dirigmos hacia el puente de la cervecería dorada. Cruzamos la línea férrea y ya estábamos en el borde de la acequia, que sería nuestro derrotero. Si bien es cierto, la ruta no parece peligrosa ni cañera, sin embargo al hacerla después de tanto tiempo, te exige pericia y equilibrio por que si no, de frente a las contaminadas aguas. El pasto que borde la acequia,no lo han " podado" los animales porque está bien crecido, lo que dificulta el paso nuestro.

Así es como llegamos al empalme de Alto de Amados con la ruta que va a Tiabaya (Perales). De aquí hasta el siguiente desvío, la ruta está completamente asfaltada y va siguiendo las sinuosidades de las faldas del cerro, en la que se han asentado muchas viviendas. Aquí se ve como el canon, sobrecanon y no sé que otras recetas tributarias mineras, han mejorado la calidad de vida de los lugareños, por lo menos en lo que a pistas se refiere; pero a nosotros, los cleteros, creo que nos la han malogrado porque ya parecía la ruta, una ruta de vitrina. Así es como salimos a lo que antes era una ruta de tierra, en la que siempre había un aniego. Ahora, la tal carretera está completamente adoquinada. Seguimos rodando y arribamos a Los Tunales, en donde se aprestaban a celebrar la octava del Sagrado Corazón de Jesús (Patrono del lugar). No era nuestra intensión quedarnos,así que de nuevo al pedal y rumbo al cruce del Huayco.

Empezamos la bajada y ya estábamos en el Huayco, no sin antes pasar por una carretera un tanto arrreglada, que mejora en algo la bajada. Descansamos en la garita que hay para entrar a lo que antes fue un lugar de descanso y nuevamente rumbo a Cerro Verde. Recalamos en una nueva tienda y algunos se apertrecharon. Retomamos la ruta y nos dirigimos a Tiabaya (Arancota). Es menester incidir en lo siguiente: Se tenía que celebrar el cumpleaños de Vlady, él mismo me susurró la idea de tomarnos unos vinos por la fecha y para ello estaba cargado con dos misiles. Pero el caso es que, en la parada última que hicimos, el nene cumpleañero se hizo humo. No sé a que artificios habrá echado mano para desaparecer así, tan súbitamente, porque un mortal cualquiera se demora en borrarse. Retomando, llegamos al grifo de Tiabaya, vía subida del cuartel, en la que siempre grampatean muchos por lo pesado del tramo.


En este lugar se parchó una cámara y como rayo seguimos hacia una caserita de algunos bohemios. Aquí es donde varios decidieron seguir la ruta hacia sus casas y sin más, se fueron. Los que quedamos, tomamos posiciones para refrescarnos. Una ves rotos los fuegos, escuchamos la voz de Olger, llamando muy familiarmente a la chica que atendía y, no le pedía, casi le exigía que trajera mucha más munición para el combate. Nos quedamos asombrados por el hecho. El motivo? que era su cumpleaños y nadie lo sabía. Bueno pues, a felicitarlo y que venga su cariño pero encajonado. Festejamos el evento muy amenamente. Con tanto cariño del cumpleañero, ya la gente quería dejar de lado el destapador, para emprender no sé que técnicas para destapar las chelas. Jesús con sus clásicos destapes sonoros, otros con la destapada en el filo de la caja, con el ojo, con los dientes, etc. Entre tantas formas destapadoras, se hizo la de las botellas giradoras, que se ganó la estupefacción, admiración y constante práctica por parte de Calambro. Estaba como niño con juguete nuevo, dale que dale hasta que aprendió la difícil técnica. El chiste sólo me mereció un: "qué buena,te pasaste". Seguro que el susodicho ya habrá ganado apuestas.

Se empezó a tratar sobre suspensiones y cada cual, comentaba y recomendaba una marca por sus bondades técnicas, pero la marca que se llevó los aplausos de los concurrentes fue la que recomendó el colombiano Jorge Ospina, la Meteteste. Dijo que tiene un recorrido a fondo y que es tan suave y lubricada que, sólo se siente el empuje y del retorno ni te enteras hasta que nuevamente está hasta el tope. Felizmente no soy de los que buscan este tipo de suspensiones. Así siguió el coloquio muy ameno y franco. El astro rey ya empezó a retirarse y el frío a reinar. Ya macerados de frío y hambrientos, dejamos la posada y nos dirigimos a nuestras rutas de regreso, cada quien por su camino. Yo lo hice con Juan Carlos (a) Pelagio desde el lugar hasta Miraflores, de un tirón, lo que es una buena marca, dadas las condiciones. Felizmente llegamos bien a nuestros jatos.
CHAU
Walter "El Guau"
 
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