El tiempo

Octubre 6: Patapampa-Taya-LLuta-Pedregal

DE VUELTA A LA REALIDAD
Amigos ciclistas:
Cuando el lunes 8 a las 5.30 pm, el bus estaba estacionando en el Terrapuerto, sentí en mi corazón cierta desazón al darme cuenta que la aventura estaba terminando, que el encanto se acababa y como la Cenicienta, volvía a la realidad de mi vida.
Tuvimos problemas en el viaje, siempre los hay en toda aventura, pero todo vale la pena y definitivamente nadie nos quita lo gozado.
Todos y cada uno de nosotros, con nuestras virtudes y limitaciones técnicas, hemos disfrutado de esas pendientes exigentes, de esas bajadas apasionantes o de esas pampas arenosas y asfixiantes.
Nuestro agradecimiento a los pobladores de Taya y LLuta, gente sencilla y muy amable, prestas para brindarte ayuda y muy educadas.
Un saludo a Walter Ponce Del Castillo, Wapoca, que el año pasado fue el promotor de esta ruta que queda en la historia del Team Inter, un grupo de ciclistas de montaña ávidos de aventuras, de buscar nuevas rutas y dejar huella para otros grupos.

Esta es la lista de ciclistas que hicieron la aventura:
01. Jaime Virrueta                                       02. Pedro Villena
03. Hans Niño de Guzmán                           04. Roberto Alvarez
05. Gerald Anca                                          06. Andrea Mogrovejo
07. Mauricio Román                                    08. Walter Amésquita
09. Vladimir Cuno                                       10. Héctor Ballón
11. Dante Guzmán                                        12. Rafael Córdova
13. Olger Collado                                        14. Miguel Zapata
15. Miguel Sánchez                                      16. Eddie Tauna
17. Luis Delgado





Taya

Pedro, Andrea y Gerald, en la Plaza de Taya

Saliendo de Taya con destino a LLuta

Pedro, Gerald, Rafael, Jaime y Héctor.
Al fondo Taya

En la Plaza de LLuta

Plaza de LLuta

Calle de LLuta donde estaba ubicada la casa de la Sra. Kenia, que nos estaba rpeparando la comida

Otra vista de la Plaza de LLuta. Desde el techo de la iglesia

Pedrito camino al Pedregal

No faltaron las fallas mecánicas

En un restaurante de El Pedregal

A continuación, y fiel a su estilo, nuestro querido amigo Walter nos hace una resumen de la aventura.

RELATO DE WALTER AMESQUITA
Canta, oh musa e ilumina el pensamiento, para narrar las aventuras de este viaje.
Es la segunda vez que se hace esta jornada. La primera ocasión no la culminamos como estuvo planeada, ver aquí, pero en esta oportunidad la hicimos en tres días: Patapampa-Taya,Taya-Lluta y Lluta-Pedregal.
Bueno, salimos 17 ciclistas el día sábado 6 desde las inmediaciones de la Clínica Arequipa, a horas 3.45 a.m. Cargamos las biclas con la siempre técnica ayuda de Dante, que regresó al grupo para alegría nuestra. Eso de arreglar las bicis es un lío y por ello, se le pidió ayuda a Pedro, quien todo cachaciento decía que no podía hacerlo debido a que le dolía la garganta. Tamaña disculpa, fue el centro de burla de todos los demás.
Con las cletas acomodadas, salimos rumbo a Patapampa. El vehículo poco a poco se fue aclimatando a la altura y frío. Así es como llegamos al lugar más alto de la ruta al Colca, desde donde se ven los tres apus: Ampato, Hualca Hualca y Sabancaya.
Descargamos las "biciosas" y nos aprestamos a emprender la travesía. Realmente nos demoramos, me parece que mucho, para empezar el pedaleo. Mientras unos tomaban desayuno, otros acomodaban sus mochilas, revisaban laconbicis y algunos más buscaban baño, se fue pasando la hora.



Jaime, celebrando su llegada a Taya. Pasó lo peor

Arrancamos y apenas unos metros de recorrido ya se siente la fatiga que causa la altura. Según el uso de la tecnología que usaban algunos de los compañeros, el punto más alto en que hemos estado es de 3,973 m.s.n.m., con razón el dolor de cabeza como martillo que te golpeaba el cerebro, con razón la falta de oxígeno para hacer inhalaciones profundas. Así llegamos al lugar, en que el año pasado nos detuvimos para desayunar. Pasamos raudos y seguimos por una trocha más o menos cuidada hasta llegar a la apachetas, lugar donde se hace el pago a la tierra. Tratamos de rememorar la ceremonia de pago a los apus y a la Pachamama que hizo Wapoca el año pasado, y aunque no tuvo la misma calidad, la realizamos lo mejor que pudimos. Alguno compañeros incrédulos, no le dieron importancia y parece que les fue mal durante la ruta, pues tuvieron problemas de salud, falta de energías, caidas, y fallas mecánicas. Esta actitud me hizo acordar del refrán: "Al país que fueres, haz lo que vieres".
Nos reagrupamos, algo de alimento y de nuevo seguimos por una ruta sinuosa que pasa por unos arenales, trechos de vía mojada con bofedales y hasta hielo. Ya el sistema circulatorio y respiratorio se adaptó al frío, al enrarecimiento del aire. Esta situación a varios de los pioneros les restó físico y rendimiento porque se rezagaban y había que esperarlos, en desmedro del tiempo que avanzaba cada vez más. Llegamos a un desvío que estaba mucho más cerca a nuestro destino, que aquel lugar del memorable: "Hasta aquí nomás conozco" de Wapoca y como Dante (Locomotora) que era el guía se adelantó y no nos dejó señales, es que nos desviamos. Tuvimos que desandar el camino y nuevamente nos reagrupamos. Así nos dirigimos a una hacienda abandonada y se presentó la primera caída: Mauricio que al tomar una huella, su llanta delantera no agarra bien el borde y "cataplun" al suelo. Está como a tres metros delante mío. Testigo de ello fue Andreita. Seguimos por el camino, tapizado por una arena que disminuye la fuerza y retrasa el avance del pedaleo, hasta llegar a un lugar a las 12.30 pm, que se había puesto como lugar del refrigerio (aunque realmente la hora debería ser a la 1.00 pm). Refrigeramos, descansamos, revisión de máquina y nuevamente a correr.
Lo que sigue de esta ruta es una vía arenosa, la que muchas veces nos hacía desmontar y empujar. En un recodo del camino, que estaba lleno de cenizal, veo a Jaime rodar (pues ya anteriormente había caído por primera vez) y desde aquí lo noté un poco mal. Creo que se hallaba así por los síntomas de la gripe y tos que tenía, además por los antibióticos que estuvo tomando que seguro lo debilitaron físicamente, pero con la oportuna ayuda y asistencia de Hans, quien le proporcionó un pastelillo compuesto de miel, castañas, nueces, maní, además de un buen puñado de pasas negras, se recuperó maravillosamente. En lo personal, yo temía sufrir calambres, sin embargo nada de nada. Sería porque las dos semanas anteriores al viaje estuve devorando plátanos, bebiendo agua como nunca y pepeándome con complejo B. El asunto es que llegué al final de la ruta, osea al Pedregal sin ninguna molestia. Entonces ya saben que tienen que hacer los calambristas.
Retomando la historia, llegamos a una zona plagada de queñuas pero que la carretera es completamente pedregosa y que presenta cierto peligro para bajar embalados. Se cruza un río y se sigue por una ruta llena de ichu. Desde aquí ya se ve a lo lejos, en los cerros, la vegetación de los pueblitos como Moca y la cabecera de Taya, que era nuestro primer destino.
Hablando de los equipajes, estos eran variopintos, pues habían desde las tradicionales mochilas (algunas con camel incluídos), las parrillas con algún paquete, las alforjas que nos preparó Jesús, hasta la más increible: la de Roberto que era un monumento a las mochilas, por su estructura, por su altura y por el volumen de equipaje que llevaba en su molida espalda. Pero, así y todo, llegó estoicamente al final. Al terminar la pampa de los ichus, se coge una carretera llena de piedras que nos llevaría a una tremenda subida, que en mucho de su tramo, la pista está formada por piedra viva. Desde este lugar se observa a lo lejos otra subida, pero, para quienes ya conocemos el camino, nos indica que ahí empieza la bajada para Taya, nuestro destino.
Ya cansados y con fatiga por las 9 horas más o menos de viaje, llegamos al punto en mención, no sin antes cruzarnos con los papás de Andrea que iban en su camioneta a alentar, esperar o a jalar a su hija, pero que no necesitaba de tal ayuda, porque ella puede sola.
Empezamos a bajar el cerro por el camino completamente forrado por piedras tipo guijarros que impiden mantener un equilibrio constante y mas bien, pareciera que podíamos caernos en cualquier momento. Delante mío bajaba Lucho, a quien recomendé cuidarse porque una caída y con sus años..., sería fatal. Bueno, más adelante vimos un burro cargado a quien su dueña no pudo detenerlo. El borrico empezó a correr delante nuestro y a medida que avanzaba iba botando la carga. No pudimos pasar al jumento quien seguía asustado y desparramando las cosas. Nos alcanza Pedro a quien, al paso, le comunico lo del pollino, pero igual avanzó y contribuyó a que el jumento de marras siga en su loca carrera acabando de tirar toda su carga. Al final el mariano llegó a su destino y nosotros también. Supongo que la dueña del animal nos habrá lanzado toda clase "hechizos" al ver la carga tirada.
Ya estábamos en Taya. Nos dirigimos al hotel que está frente a una placita en donde se halla una iglesia muy bonita, pequeña y pintoresca. Desde aquí se observa, al frente, las tierras de cultivo y la subida para Huanca. Finalmente llegaron todos sin novedad y nos instalamos en el hotel, que era cómodo y limpio. Luego fuimos a comer a un casa muy pueblerina, con fogón, techo ahumado y lleno de tizne y puerta con un dintel tan bajo que casí sacaron los cuernos a algunos. Cominos un estofado de pollo tan reconfortante que junto al mate de muña, nos mandó a dormir hasta el otro día. Al día siguiente nos enteramos que Jesús había llegado en carro en la noche y que alegró la estadía a algunos patas con su infaltable bebida espirituosa.
Al día siguiente, después del aseo, fuimos a desayunar. El menú: huevos, arroz,  encebollado y saltado de atún. Combinado de saltado de atún y huevos con arroz. Como entrada: maíz tostado con queso y para beber, mate de anís y/o café.
Con las fuerza recuperadas, nos dirigimos a Lluta. La carretera, a la salida de Taya, tiene dos subidas hasta un pueblito en donde hay un estanque lleno de agua. De aquí es pura bajada, por la carretera que está en buenas condiciones hasta llegar a las cabeceras de Lluta. Ahora que estaba de día, redordé mi experiencia del año pasado: en que solo, de noche, sin luz, con la llanta en el suelo y caminando logré llegar tercero al pueblo. Bueno, ahora que era de día ya la cosa parece fácil, pero de la otra forma? Ah?
Así hemos llegado a Lluta que dista de Taya sólo 17 km de distancia, a las 11 am. Inmediatamente llegados, nos servimos unas negritas para la sed y cansancio, acto que se prolongó sus buenas horas. La nota pintoresca la puso Héctor, debido a que, por la emoción de la llegada, se "mamó" algunos vasos con las consecuencias de pérdida de cargador de celular, de zapatillas, de lentes, etc. Como no había un comedor oficial, se optó por conversar con una lugareña para que nos preparara un almuerzo. Así fue y después del combo, nos fuimos al hotel a descansar.
La idea de la ruta era salir al Pedregal por nuestros propios esfuerzos, pero ante la realidad, después de dos días de pedaleo fuerte y sostenido pedaleo y con las biclas trajinaditas, decidimos salir en carro hasta la zona más alta. Pero el problema era que no habían carros que nos pudieran jalar. Posibilidades habían como tal, pero nada efectivo. Se hizo una gestión (celebro y felicito las dotes de diplomacia que tienen Pedro y Jaime, su decisión y aplomo en que sí se puede conseguir lo que se proponen) y se consiguió un carro pero al que le faltaba el combustible. Nuevamente las gestiones y negociaciones de nuestros representantes y se consiguió también el líquido carburante, programándose la salida para las 6 a.m. del día lunes. Andrea se regresó con sus papis el día domingo.

Iglesia de Taya



Al fin en LLutaaaa.... aahhh!

En la Plaza de El Pedregal

Con un clima casi sin frío, abordamos el camión, arreglamos las bicis y los comodones de Jesús y Vlady se arrellanaron en la caseta. Así hemos salido del pueblo de Lluta y emprendido, primero una bajada hasta llegar al puente que cruza el río para de ahí empezar una interminable subida hasta coronar los cerros que al iniciar la subida, los creía inalcanzables. Durante todo el trayecto se puede ver sembríos en las laderas de los cerros, el río bramando en el angosto cauce y flanqueado por cerros inmensos. En el trayecto pasamos por un cerrito llamado San Francisco (dato que me dio el ayudante del camión) que era un yacimiento arqueológico, pues todavía se puede observar pequeñas construcciones de viviendas (como era la característica de nuestros antepasados). Finalmente, después de sortear muchas curvas llegamos al destino convenido para ir en camión. Pie a tierra, un desayuno y rumbo hacia el portal que da la bienvenida al pueblo de LLuta.
Cuando voy trepando poco a poco, con calma,cambiando de postura y estirando las piernas, como me propuse hacerlo desde el principìo para evitar los calambres, llego a una pequeña explanada frente a mí y siento como un relincho (que no era de caballo) y cuando me fijo, veo un guanaco: alto, de cuello erguido, quieto, con su pelaje gris-negro, macho por lo corpulento, que me mira y no se mueve. Me quedé extasiado ante la belleza del auquénido y más cuando, sin correr, se dirige hacia la altura del cerro, todo parsimonioso, emitiendo su grito. ¡Qué encuentro con la fauna de este lugar! Lucho me alcanza ,trato de que vea al animal, pero ya era tarde. En la carretera vimos a una serpiente aplastada. Así seguimos hasta que llegamos a la parte más alta y de ahí no paramos hasta el Portal antes mencionado.
De aquí sale la carretera para Huambo. Nuevamente nos reagrupamos y la consigna fue: hasta donde pararon la vez anterior. Empieza una bajada que no para hasta casi llegar al sitio indicado. En la cabecera de un pequeño y seco valle se encuentra un santuario: de Huacán perteneciente a Santa Rita de Sihuas. El trayecto es descansado porque es pura bajada. Al mirar hacia atrás se puede ver los cerros que se han tramontado y es casi imposible creerlo. Llegamos al punto y tuvimos que esperar a los demás. Fueron llegando y era un caso especial ver a Roberto con su mochilón. Qué valiente!. Finalmente hicimos la última jornada por unas interminables pampas arenosas, un lecho de río seco, encalaminado, para ver finalmente, en el horizonte, el verdor de nuestro destino final. Pero no cantemos victoria todavía, porque faltaba mucho para llegar. Así lo hicimos pero a las afueras del Pedregal, porque de aqui hasta llegar al pueblo mismo, faltaba otro tanto.
Finalmente pudimos llegar a lnuestra meca: El Pedregal. Qué bonito estaba el sitio, su plaza, un estadio moderno, colegios, negocios, gente en el parque y los taximotos que se meten como hormigas por todo sitio. Unas fotos en la Plaza y fuimos a almorzar. Menús suculentos... y para adentro!. Bebidas heladas y las clásicas negritas. De ahí, directamente al terminal para arribar a nuestra querida ciudad de Arequipa. Después de recordar toda la aventura, alquien dijo: "de nuevo a la realidad". Gracias a Dios es que llegamos con bien a nuestros hogares.
Chau
Walter Amésquita
El Narrador de Cuentos


EL ESTILO SARCASTICO DE VLADIMIR CUNO
Inicio de la travesía en Patapampa fuimos 17, Dante tomó la foto, por cierto tuvo un excelente reentre al Team, de lejos el de más alto rendimiento y de mucha ayuda...


Paramos en la Apacheta Patapampa donde un buen pago a la tierra logro cosas imposibles para los tres de la foto, desde "paquetes" llegando primeros a la meta en el Pedregal, ruta exitosa sin caidas ni soroches por la edad para otro y para el último una travesia sin calambres impecable!!!
 
El primer tramo fue el más difícil, en este punto nos habíamos ido por otro camino felizmente retornamos y seguimos la ruta correcta, a lo lejos se ve a Mauricio antes de su primer revolcón...


A eso de la 1:00 pm, felizmente Pedrito se apiadó de nosotros y decretó el almuerzo (Pedro que estaba con nosotros en la punta y en su condición de conocedor de la ruta tomó el control o dirección de la misma-equivocaciones incluidas), todos comimos ávidamente nuestro rancho, panes, frutas, atun, etc., aunque el socio de Hans de celeste en la foto estoicamente no comió nada supuestamente por estar afectado por la altura, pero al otro dia supimos que no habia llevado comida...
Moraleja: si se va a una ruta larga se debe llevar avituallamiento y si no caballeros aprender las técnicas de la palida (gorrión) y no quedarse callados...


Empezó la bajada pasando por un bosque de queñuales y tras algunos retrasos para reagruparnos llegamos a Moca y subimos una cuesta infernal deteniendonos en la cima otra vez para reagruparnos. Se había retrazado Andrea pero felizmente estaba acompañada de Gerald quien tiene la misma edad que Mauricio pero es varoncito...


Ya en la noche en Taya después de una suculenta cena nos fuimos a descansar, todos se metieron al sobre, y muy temprano a eso de las 7pm ya estaban roncando, todos excepto estos dos tortolitos que se enteraron que su lider máximo estaba por llegar directo en bus desde AQP, asi que con la posibilidad del trago gratis lo esperaron en la frialdad de la noche en la plaza de Taya, dicen que el bus llego a las 11 pm y el primate tuvo la bienvenida de su club de fans...


Ya al dia siguiente muy temprano la gente antes del desayuno se puso a hacer mantenimiento a las biclas, algunos se aseaban, en la foto se ve al niño Mauri (de celeste) cepillándose los dientes con crema antisudoral pese a las protestas del dueño de la crema...


Luego nos fuimos a desayunar al mismo lugar de la cena anterior, pese a que la sazón de la Sra. fue catalogada por todos como muy buena, Mauricio se quejó de que no le hallaba ningún gusto a la comida, comentó que sentia la lengua adormecida... rarisimo!!! sería la crema antisudoral?


Después del desayuno emprendimos la marcha hacia Lluta, algunos que no habian hecho un buen pago al Apu el dia anterior y en consecuencia habian sufrido caídas, golpes, porrazos, disenterias fulminantes y demás, quisieron hacer antes de partir lo rezos que no habian hecho antes, too late, la placita no es un lugar sagrado, y el Apu no escuchó la plegaria, los costalazos continuarían...


No nos demoramos mucho en llegar a Lluta, aprox 1:15, ante la perspectiva de tener prácticamente el dia restante a disposición, la mona no cabia en su regocijo al percibir que las negras se iban a enseñorear de nuestra tarde...


Sin los ojos reprobatorios de Vito, algunos dieron rienda suelta al desbande, aqui Héctor que para ese instante habia perdido un celular, unos lentes de sol, una cámara, un billete de 50 soles, un cargador, una linterna, una estampita, sus medias de lana y calzoncillos de repuesto incluido, y es que cuando Hans le dijo "a este paso vas a perder las zapatillas" el precavido se las sacó y se las puso en un lugar más seguro...


Aqui rompiendo las reglas respecto a los menores de edad...


Y no podia faltar el escándalo nocturno, a falta de macetas y mesitas de centro se las agarró con el escritorio de la dueña del hotel...


Al otro dia tomamos un camión que nos aliviaría el subir desde lluta hasta las pampas rumbo al Pedregal, una buena gestión por cierto, fue sorprendente que en un santiamén todos en forma atropellada subieran al camioncito no dejándonos más remedio a Jesús y a mí que acompañar al chofer en la caseta...


Finalmente llegamos al Pedregal directo a un restaurant, pedimos dobles, triples y hasta medios pollos a la brasa por persona se consumian por doquier, excepto un par de platos que no llegaron nunca... tal vez el Apu...
 
En suma una ruta magnífica y memorable digna de nuestro TEAM INTER; personalmente me exigió bastante y espero que si o si la programemos otra vez...

Saludos
Vladimir Cuno
El Taxista
Para comunicarte con nosotros, escribe a: teaminter1984@gmail.com


PUBLICADO EL LUNES 1 DE OCTUBRE 
Este sábado 6 de octubre, un grupo de ciclistas integrantes del Team Inter, iniciaremos una travesía por la provincia de Caylloma, la misma que tardará 3 días: Patapampa - Taya - LLuta - El Pedregal. Es una ruta extrema y no tendremos el respaldo de alguna camioneta que nos socorra, estaremos a 4,950 msnm, en la primera etapa no hay carros por el camino, cruzaremos la pampa de cenizas provocada por la anterior erupción del Sabancaya. El camino es irregular, empedrado, arenoso, cruzado por riachuelos naturales que hay que sortear.

Patapampa es un mirador que está antes de llegar a Chivay, más o menos a 4.300 msnm, de allí tenemos que seguir subiendo hasta llegar más o menos a 4,950 msnm. Contrataremos un bus hasta Patapampa y de allí iniciaremos la travesía en bicicleta.

Es una ruta que aún no la tenemos definitivamente trazada, estamos confiando en el mapa del Google Earth que nos está preparando Walter Ponce Del Castillo, integrante del Team pero que ahora no podrá hacer el viaje. Y así somos los del Team Inter, andamos buscando nuevas rutas y dejar huellas para próximas oportunidades. Como decimos: "Buscando caminos, dejando huellas... tocando el cielo". Nos gusta la aventura, los retos, los desafíos, pues "Sólo quien se arriesga a ir lejos, sabe qué tan lejos puede llegar".

Patapampa está ubicado cerca de Chivay, de donde partiremos alrededor de las 6.00 am. Tendremos que cruzar los distritos de Yanque, Achoma y Huanca para llegar a nuestro primer objetivo que es el Centro Poblado de Taya.


Patapampa está ubicado en la parte superior central de la siguiente foto.  La1ra. Etapa de nuestra travesía es Patapmapa - Taya. Para la 2da. Etapa, desandaremos desde Taya (la parte amarilla) hasta el cruce con el camino rojo y continuaremos hasta LLuta. Para la 3ra. Etapa, saldremos de Luta con destino a El Pedregal que no se encuentra marcado en el mapa.

1RA ETAPA - 6 DE OCTUBRE: Patapampa - Taya --> Distancia aproximada 50 Km.
Es la más dura.
Partimos desde Arequipa en bus a las 3.00 am para llegar a Patapampa a las 5.45 am aproximadamente y desde aquí iniciaremos el recorrido en bicicleta hasta llegar a Taya. Pasaremos a los pies de los volcanes Ampato, Sabancaya y Hualca Hualca, ciclando por restos de la pasada erupción del Sabancaya (cenizas). Es un terreno muy agreste, empedrado, con falta de oxígeno por la altura, pero de gran belleza.
Aparentemente la distancia es un promedio de lo que hacemos aquí en Arequipa, pero esta vez se complica porque la falta de oxígeno nos hará circular en forma lenta, además, las características del terreno no permitirán que vayamos rápido.
Una constante son las subidas y bajadas arenosas y empedradas. Lo peor es la pampa de ceniza a los pies del Sabancaya.
Esta etapa no permitirá que algún ciclista se despegue del grupo, porque es muy importante mantenernos juntos ante cualquier complicación, ya sea accidente o mal de altura. No tendremos una camioneta de respaldo, por lo que estaremos a nuestra "suerte".
Se espera llegar a Taya a las 4 pm.

2DA. ETAPA - 7 DE OCTUBRE: Taya - LLuta --> Distancia aproximada 33 Km
Desandaremos parte del camino efectuado el día anterior, para tomar una ruta que virtualmente está desaparecida. Es un camino antiguo a LLuta, pues actualmente se va por una carretera afirmada por donde circulan los buses. En la anterior ocasión nos fue muy dificil divisar los restos del camino, pero dejamos marcas pintadas que esperamos encontrar en esta ocasión. Saldremos de Taya antes del amanecer, más o menos a las 4.30 am y se calcula llegar a LLuta a las 2.00 pm.
La mayor dificultad de esta etapa está en encontrar el camino y en las corotillas, pero es contrarestado por las magníficas vistas del paisaje.
Esta etapa va a permitir que los ciclistas puedan desarrollarse libremente, aunque siempre manteniendo el contacto con los demás para evitar que alguien se pierda.

3RA ETAPA - 8 DE OCTUBRE: LLuta - El Pedregal --> Distancia rpoximada 81 Km.
Teóricamente esta debería ser la ruta más suave, porque iremos por una carretera afirmada con circulación de vehículos, pero no es así, porque se mantiene la misma exigencia de las etapas anteriores. Se sale de LLuta a las 6.00 am y se llega al Pedregal a las 2.00 pm. La mayor dificultad está en la salida de LLuta, que es una subida que se hace eterna, de más de dos horas de duración, pero luego todo es bajada.
El paisaje es seco y desértico.
En esta etapa nos afectará el calor, pero el 70% de la ruta es bajada que todos disfrutarán libremente, inclusive, se permitirá alguna "competencia" entre los integrantes, ya sea en descensos o en la pampa.
LLegando al Pedregal inmediatamente buscaremos un restaurante para almorzar y luego al Terminal Terrestre para embarcarnos a Arequipa, llegando en la noche del lunes.

Para comunicarte con nosotros, escribe a: teaminter1984@gmail.com

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