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Mayo 17- Cruce de Pocsi- Polobaya - Quequeña



Saludos MTBikers:
                            Una ruta de más o menos de 65 km. divertido como todas las rutas, solo que esta vez hubo que hacer un poco de trekking para llegar a las cataratas de Polobaya, no confundir con las cataratas de Sogay, pero es la continuación nomas, ya que las cataratas de Polobaya están unos metros más arriba que la de Sogay.
                            Comenzamos como todas las rutas que hacemos los Domingos, algunos salimos desde el punto de reunión que es en las puertas del Club Internacional, pero cuando vamos a la parte Sur- oriental; una buena parte de los bikers esperamos el grifo de Guardia Civil que está ubicado entre los Distritos de paucarpata con José Luis Bustamante y Rivero. Como yo vivo por ahí cerca, con la flojera de ir hasta el punto de partida y por haber salido tarde preferí esperarlos allí. Eran unos minutos antes las 8 de la mañana cuando llego, veo a Alfredo  más conocido como "lechuguita"  con unos compañeros de ruta, eso significaba que todavía no arribo el grupo al  lugar, por lo que me empujo un magro pero nutritivo desayuno de carretilla, que de seguro me será útil. Pero cuando termino mi desayuno, voy al encuentro con ellos, "lechuguita" ya no estaba, ya se había adelantado, seguramente para ir avanzando, solo encuentro a Dante esperando algo pensativo
y a otro biker mas. Al rato, un buen contingente de ciclistas llegan, eran del grupo, que posiblemente salieron mas temprano que lo habitual, porque la ruta era larga y algo fuerte (eso es bueno, es como para sacarse el sombrero... digo el casco... Jejejejejee)
                                        Como siempre el buen "pepa" -es el chaplin - de nuestro coordinador apurando como siempre, ya los quería "despedir" como de lugar a los del sub grupo A que son los liebres correlones y nosotros de sub grupos B... ¿C,D?.... los galgos que perseguimos para darles alcance. Eran las ocho y minutos mas cuando partimos, éramos un buen número, una treintena de cabalgadores dispuestos kilómetros  tras kilómetros hasta llegar al destino ansiado: las cataratas de Polobaya unos 30 km de Arequipa. El día prometías ser caluroso, nada de nubes en el firmamento, como siempre las calles repletas de automóviles a pesar de ser Domingo. Avanzamos por la calle estrecha llamada Colón, a los costados todavía se puede ver chacras, pero el avance feroz del cemento ya imposibilita la visión, luego llegamos al puente de Sabandía, el rio yace seco, este rio baja desde las alturas de Chiguata para juntarse con el rio de
Yarabamba y desembocar en el rio Chili. Llegamos al Distrito de Sabandía, su calle principal que también es estrecha, luce adoquinado, los "atascos" de vehículos motorizados en esta angosta calle es ya algo normal y con el aumento  de carros en forma exponencial dia a dia.  Llegamos al distrito de Characato, en allí ya no  había nadie me voy directo a Mollebaya donde encuentro a "lechuguita" con otros ciclistas, los animo para que sigan, mas arriba en la tiendita ya clásica de los ciclistas estaban los de mas. Veo una cara conocida, trato der reconocer, en efecto era Henry Aragón , un antiguo biker que había ido con su hijo de unos 12 años, un buen tiempo dejó de salir y en todo este tiempo estuvo seguramente al "polluelo" para esta ocasión. Partimos todos, algunos lo hicieron por el corte, por encima del cementerio, mientras algunos lo hicimos por la carretera que era mas fácil, llego a la ultima tienda que hay en la parte alta, de allí ya partía Maritza, Andrea y dos bikers mas compraban algo para el camino, yo también compré liquido hidratante y luego parto.
                                                         Mas arriba todos me pasan, pasamos la zona de la invasión que prácticamente es un poblado, los alcanzo en el desvío de Z trato der irme rápido en medio de una aroma que invadía el lugar, eran la floración de los arbustos en esta época, toda la ladera estaba pigmentada de amarillo y ese aroma nos "acompañaría" hasta las cataratas. Trataba de alcanzar a algunos ciclistas, pero solo di alcance a Arturo, con él ibamos pedaleando un cierto repecho, hasta que sentimos que alguien nos estuvo dando alcance: era Andrea, mas adelante estaba Maritza dando cuenta (alcanzando y pasando) a compañeros de ruta. Algún ráfaga de viento nos refrescaba a esas horas de la mañana, llegamos al desvío donde otros ya nos estaban esperando, del grupo A no supimos pensamos que se habían hacia la represa de Uzuña  para bajar por Polobaya. Al rato pasa un camión cargado der ciclistas, eran del grupo reconocimos a algunos... Pero ¿a dónde se van? Al poco rato aparecen pedaleando. Mientras los de más seguían llegando, Héctor  como siempre hacía lo suyo, subía  y bajaba. El último en llegar era Sergio. Algunos ya querían seguir pedaleando, asi que no quedaba otra cosa  que seguirlos, mientras otros se regresarían desde el desvío, no sé cuantos se regresaron. Nos fuimos raudos como perseguidos por el tío don sata, Dante, Nickolai, Miguel estában adelante, mientras yo trataba de seguirles pero no les di alcance. Llegamos a la apacheta después de superar una pequeña, pero fuerte trepada, desde allí se ve una primera vista la campiña de Polobaya, luego descendiendo una carretera afirmada, al segundo mirador de donde se ve con nitidez toda la campiña de ese Distrito.  A las 11:15 de la mañana estábamos en el desvío que hay para Polobaya y las cataratas donde tambien esperamos a los que iban llegando. Los del grupo A, ya estaban seguramente en las cataratas, porque algunos se estaban regresando. La vía que conduce a las cataratas está bien estropeada por las lluvias pasadas, una enorme zanja había partido en dos la carretera y mientras esperábamos, algunos daban curso al fiambre. Llegamos al mirador de las cataratas, encontramos las bicis amontonadas, no todos descendieron, unos porque ya conocen, otros por la dificultad que presenta la bajada hasta el rio y la flojera de salir. 
                                                               Para bajar hasta las cataratas, uno tiene que bajar unos 700 a 800 metros hasta el lecho del rio por un camino con graderías que apenas se ve, que está cubiertas de arbustos. Ahí encontramos a los del grupó A sentados en media ladera, no se si habrán entrado ver las cataratas o no. Lo primero que nos recibe en fondo de una quebrada, es una cascada de agua que baja, la cual sigue bajando hasta Yarabamba, pasando por supuesto por las cataratas de Sogay, por las campiñas de Quequeña y Sogay. El rio está en su mínima expresión, corre poca agua, en su recorrido se junta con la poca agua que se desliza de las cataratas de Polobaya, nosotros ya estábamos en el lecho del rio, a las orillas había gran cantidad de basura: plásticos ¿De dónde viene tanta basura? Es probable de polobaya. El lecho de rio está carece de arena, piedras que la última vez encontramos. La vez que fuimos Roberto perdió sus lentes, se le cayeron al agua  Vitale perdió un guante, solo salvamos una. Son dos las cataratas, es especie de escalón, uno arriba y otro abajo. Todos nos fuimos para ver, en el lugar encontramos a Jesús, Berenice, Grenny  tomando fotos del lugar en la primera catarata, en la segunda o sea, mas arriba unos 4 bikers están observándonos como gallos o como gallinazos y nos atrevemos a subir. Miguel, Maritza, Andrea y yo hacemos el esfuerzo. Ya estando arriba se ve una catarata, con un solo chorro o cascada, un pozo parecida a una piscina y mientras el otro es una cascada, que en las fotos sale con una figura casi humana(solo para el que tiene ojo clínico), un chorro de agua que cae y su poza. Los arbustos están semi caídos, tumbados, pero vivos esto, a raíz de la enorme fuerza del agua que pasó arrastrando arena y piedras producidos por las lluvias en las partes altas. Yo casi de inmediato me bajo, para ir a ver la catarata mayor que está mas abajo uno 200 metros, Junto con vlady nos vamos, mientras Dante junto a otros dos bikers se disponían a salir del rio. Esa caída de agua de unos 25 a 30 metros, no se nota en todo su esplendor desde arriba, pero desde abajo debe ser fenomenal. Nosotros estamos viendo caer el agua desde la parte supérior por una enorme rendija perdiéndose ante nuestra vista. Hasta eso habrían pasado unos 25 minutos, cuando vimos a Dante sentadito solo en el medio del lecho del rio, mirando hacia la entrada a la catarata. Nos empezamos a preocupar  por los chicos que se habían quedado en la segunda catarata, porque no aparecían, vlady también decidió abandonar el rio, nos quedamos Yo y Dante. Le digo a Dante ¿Porqué no aparecen los chicos?... ¿Qué hacemos? Ya eran mas de las 12: 30 del medio dia, ¡Vamos!... ¡No vaya ser que les haya pasado algo! Otra vez entramos por la pequeña quebrada, cuando llegamos a la primera poza no había nadie, asi que opte por subir a la segunda poza, cuando estoy en medio de la subida, Dante me hace señas con los dedos, la cual no entiendo. ¡Sea como sea, voy a subir! me dije entre mí. Subo algo preocupado, esperando que los chicos estén bien, eran como 5 o 6 que estaban allí arriba.  Llego a la cima: ¡Oh sorpresa! Miguel "el pálida" y compañía, tranquilos, felices, despreocupados estuvieron sentados en círculo charlando plácidamente, en una especie de mini playa, al lado de la poza y la catarata.  La preocupación se fue, lo único que les dije es: ¡Muchachos, vámonos ya es hora!  Presurosos bajaron, procedemos el retorno. Y en el camino cavilé conmigo mismo: algo les estaba atajando,  a estos muchachos allí, algo hizo que tiempo no pasara para ellos, alguna deidad del lugar les estaba echando sus encantos..¡Brrrrrr!...  Sino voy, "pálida" y compañía eran presa de los "chinchilicos"...¡Jajajaaaá!   
                                                              Subimos rápidamente, Maritza que estuvo pisándome los talones en la subida, a la cual le digo: ....¡Maritza estas hecha una gacela!... A la que me responde ella:... ¡Ni tanto! Asi subimos,coronamos la cima, dando una mirada una vez mas a las cataratas que se ven desde esa ladera, y despediendonos, para otra vez volver. En la cima solo estaba Pedrito, que seguramente hasta cansado estuvo de tanta espera, ya todos se habían marchado, unas indicaciones nos da "el pepa" antes de partir, no pisar las corotillas, pequeñas pero letales cactus, un peligro para nuestras llantas gordas. Blady solito seguramente pedaleó de regreso porque tuvo que regresarse por donde bajamos para llegar a Mollebaya, porque dejó su movilidad allí. El camino al distrito de Quequeña estaba en malas condiciones, zanjas, cortes en la carretera en un pequeño tramo hasta llegar a la parte baja de una mina que hay allí  llamado Chinding. Pero un buen tramo estaba en buenas condiciones como para divertirse bajando, siempre teniendo cuidado en las curvas hasta llegar a Quequeña. En medio de esa bajada están los miradores de las cataratas de Sogay, que se ven estupendos. A gentes subiendo, bajando, por un caminito diminuto, cruzando el rio, algunos no conocedores pasándose el camino. Ya en Quequeña en su plaza que estaba repleta de gente, los demás que se habían adelantado, estuvieron "rehidratandose" placidamente. Apenas que llegaron los últimos bikers, partimos raudos hasta llegar a Characato en donde nos dimos un buen descanso después de una dura pedaleada, caminata - algunos- para esperar a los que iban llegando. Algunos ya teníamos que irnos a casita, otros posiblemente encontrar un grifo para re-rehidratarse, porque rehidratarse siempre es bueno.
                                                          

 Saludos.
                Felix.