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Cementerio Sabandía - Yumina - Albertazzo - Rio - 2016

Saludos MTBikers:
                Una ruta corta de unos 30 km. pero con todos los ingredientes que un mountain pueda desear: sol, asfalto, campiña, trocha, agua y como si fuera poco, mosquitos chupasangres de yapa.
                         Salimos una treintena de amantes a la bicicleta de montaña a sudarla la gota gorda, a divertirnos como se debe en una mañana dominical mas. Reunidos como siempre en el grifo de Guardia Civil, gracias pues que los trabajadores de dicha gasolinera nos soportan, pues estamos "invadiendo" con nuestra presencia una parte de sus instalaciones. Allí esperamos a los que vienen de nuestro punto de reunión, ...¡Vaya!... Por fin van llegando. Unos saludos rápidos con todos los camaradas de ruta y partimos.... ¡Oh no!....Alguien dice... ¡Llanta!.... Era la bici de  una biker que había sufrido un pinchazo la llanta trasera, mientas los de mas esperaban con las ganas de dar pedal a fondo la arreglamos el problema rápidamente y ahora sí, a partir. Los mas fuertes se fueron como perseguidos por don sata, rumbo a quemar calorías y devorar algunos kilometros. Mientras los menos fuertes la seguimos sorteando los vehículos en las estrechas calles que van hacia Sabandía, Characato... Y de mas pueblos que están al Sur-Este de Arequipa. 
                              La mañana es fresca, mientras el sol va mandando sus cálidos rayos  a medida que avanza la mañana, en medio de esa calor llegamos al inicio de la campiña de Sabandía, en donde los primeros que  habían llegado nos esperaban. Las pocas chacras que posee aún ese Distrito, cambia  el panorama, del bullicio, el smog, el asfalto, los automóviles de alguna manera termina allí y ahora a pedalear por medio de esa campiña verde. El negro asfalto allí también ya se hizo presente, lo que era antes  un caminito trocha, hoy pasó a ser pista. Los recuerdos vienen a la mente en que alguna vez esos terraplenes albergaron competencias ciclísticas de mountain bike hace ya dos décadas atrás, cuando el ciclismo de mtb estaba en su apogeo, ahora solo queda el recuerdo para los que somos veteranos y los jóvenes que practican este deporte  talvez no sepan.
                                  Llegamos a Yumina, un anexo que pertenece a Sabandía y allí está también el "ojo de Yumina" una fuente de agua que irriga todas esas andenerías, terraplenes, un milagro de la Naturaleza y sirve como piscina gratuita para los visitantes. Por allí pasa la ruta a donde vamos.Yo como siempre tomo algunos pequeños atajos para llegar a la zona conocida por nosotros como "albertazzo" y allí la gentita estuvieron descansando para el beneplácito de los bichos que no paraban de molestar. Se escuchaban el rugido de los motores de las motos en el lecho del rio, el río que baja de Chiguata que está casi seco en esta temporada , eran las motos cross, enduro o no sé como los llaman esa modalidad en motos de "4x4" Unas fotos para el recuerdo, nuestro coordinador nos dice que vamos a los túneles o cuevas y hacia allá vamos. llegamos a ese lugar pasando por una pequeño eríazo planicie cubierta de arbustos, corotillas, cactus espinosos. Las cuevas por donde pasa agua, estaba con agua, por lo que no pudimos ingresar y nos quedamos con las ganas  de pasar por su interior que tiene como unos 60 metros. De allí pensamos que subirìamos a Yumina por un camino de herradura empujando nuestras cletas, pero el jefe nos dice que iremos por el río, río abajo.  No hubo queja, duda, murmuración ni llanto al respecto...Qué iba a ver....Era casi una orden. A regañadientes bajamos hacia el lecho del río por donde corría poca agua, algunos bañistas había allí y ahora pues a mojarse. Pero al final fue divertido  pedalear rio abajo  -para algunos- todos nos mojamos, caíditas porque alguien se te cruzó o invadió tu carril de recorrido, pero sin consecuencias .  Fuimos 23 bikers que sorteamos ese tramos, pero nos faltaba algo mas, llegar a la calle Colón por una vía que no hemos recorrido y esta vez la teníamos que hacerla. Esta vía ha sido una pequeña linea por donde tuvimos que pasar por encima  de un acantilado de unos 7 metros, con temor a una caida. 
                                     Así llegamos a un "escondrijo" donde brindamos solo ¡5! de 23 almas  por la ruta hecha con unas "morenitas" que nos cayó a pelo.... Jejejejejeee.             
 Saludos.
           Felix.
       PD: Gracias a tres compañeras que nos acompañó en esta ruta: Mayrene, Magaly y Edita (creo que era el nombre de la última)